No requieren de aire comprimido—en vez, estas unidades operan eléctricamente utilizando motores de paso y una tecnología patentada, para avanzar y retroceder un émbolo dentro del cuerpo de la jeringa, resultando en la aplicación de depósitos exactos, repetibles, sin importar los cambios en viscosidad o temperatura del fluido.
El operador utiliza una pantalla táctil, guiada por un menú, para establecer el volumen del depósito (tamaño mínimo: 0,1 microlitro), el índice de flujo y otras variables específicas. Una vez instalado, no hay necesidad de re-calibrar o reajustar el sistema, aunque ocurran cambios en la viscosidad del fluido o en el volumen del contenedor.